lunes, 5 de julio de 2010
martes, 1 de junio de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
Al hombre de mi vida
Hoy hace un día de esos que te encantan.
Una luz que deja ver los verdes más brillantes y los azules más claros.
No te creas que hace excesivo calor, corre una ligera brisa fresca, irías bien con tu camisa de finas rayas.
Dando un paseo me acordé mucho de tí, ahora han puesto muchos bancos para descansar a lo largo de la avenida. Sí, me alegré a la vez que me dio un poco de rabia, pensé que ya podrían haberlos puesto antes para poder dar un paseo sin miedo a llegar lejos.
Aunque tú jamás te cansabas, era más cosa nuestra.
Los días como hoy sueles cantar, que envidia me has dado siempre, ¿cómo puedes tener tanta fuerza en los pulmones? Y esa alegría que te envuelve y me deslumbra. Me deslumbras.
Estoy impaciente por contarte las cosas que me han ocurrido estas dos semanas, te ibas a reír... aunque más me rio yo al conocer cuál sería tu respuesta.
Se me hace duro hablar de ti en pasado.
Te enfadarás conmigo si me ves llorar un día como hoy, y lo sé.
Pero no pasa nada, porque de entre tantas cosas que me has enseñado está la de VIVIR con mayúsculas, llevarse el día por delante y con fuerza, ser valiente. Ni siquiera conociste lo que era el miedo. Yo sin embargo sí lo conozco, pero te alegrará saber que ya no tengo miedo.
Yo te debo a tí todas mis risas, te debo toda mi vida, mis alegrías y mis más tiernos recuerdos, porque has estado 22 años queriéndome, cuidándome y educándome, ayudándome, fortaleciéndome y tú y solamente tú me has enseñado a valorar la vida.
Y seguirás hablando por mi boca.
Y seguirás andando por mis pies.
Y que también seguirás viendo por mis ojos y latiendo en mi corazón.
En este día de Sol, Luz y Brisa.
Te quiero Abuelo
Una luz que deja ver los verdes más brillantes y los azules más claros.
No te creas que hace excesivo calor, corre una ligera brisa fresca, irías bien con tu camisa de finas rayas.
Dando un paseo me acordé mucho de tí, ahora han puesto muchos bancos para descansar a lo largo de la avenida. Sí, me alegré a la vez que me dio un poco de rabia, pensé que ya podrían haberlos puesto antes para poder dar un paseo sin miedo a llegar lejos.
Aunque tú jamás te cansabas, era más cosa nuestra.
Los días como hoy sueles cantar, que envidia me has dado siempre, ¿cómo puedes tener tanta fuerza en los pulmones? Y esa alegría que te envuelve y me deslumbra. Me deslumbras.
Estoy impaciente por contarte las cosas que me han ocurrido estas dos semanas, te ibas a reír... aunque más me rio yo al conocer cuál sería tu respuesta.
Se me hace duro hablar de ti en pasado.
Te enfadarás conmigo si me ves llorar un día como hoy, y lo sé.
Pero no pasa nada, porque de entre tantas cosas que me has enseñado está la de VIVIR con mayúsculas, llevarse el día por delante y con fuerza, ser valiente. Ni siquiera conociste lo que era el miedo. Yo sin embargo sí lo conozco, pero te alegrará saber que ya no tengo miedo.
Yo te debo a tí todas mis risas, te debo toda mi vida, mis alegrías y mis más tiernos recuerdos, porque has estado 22 años queriéndome, cuidándome y educándome, ayudándome, fortaleciéndome y tú y solamente tú me has enseñado a valorar la vida.
Y seguirás hablando por mi boca.
Y seguirás andando por mis pies.
Y que también seguirás viendo por mis ojos y latiendo en mi corazón.
En este día de Sol, Luz y Brisa.
Te quiero Abuelo
viernes, 14 de mayo de 2010
Tranquilidad
Luz
Risas
Cante
Besos
El olor de las macetas recien regadas, el olor a pan francés tostado por las mañanas, el sonido de las cucharas moviendo un buen vaso de café, el gato asomado en la ventana de la cocina, y un gran hombre que deshace su alma en gestos de amor.
Mientras, su nieta solo quiere que acabe pronto el desayuno para que le vuelva a contar esa asombrosa historia de cómo corría detrás de un tren y cómo entró de cabeza por la ventana para ver a su familia despues de dos años por culpa de una guerra.
... olor a pan francés tostado por las mañanas....
te quiero
tanto
tanto
Luz
Risas
Cante
Besos
El olor de las macetas recien regadas, el olor a pan francés tostado por las mañanas, el sonido de las cucharas moviendo un buen vaso de café, el gato asomado en la ventana de la cocina, y un gran hombre que deshace su alma en gestos de amor.
Mientras, su nieta solo quiere que acabe pronto el desayuno para que le vuelva a contar esa asombrosa historia de cómo corría detrás de un tren y cómo entró de cabeza por la ventana para ver a su familia despues de dos años por culpa de una guerra.
... olor a pan francés tostado por las mañanas....
te quiero
tanto
tanto
martes, 4 de mayo de 2010
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